Quizá te suene. Quizá lo has leído en los medios, o te lo ha comentado tu asesor. O tal vez lo estás viviendo ahora mismo: el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF) ya no es una amenaza lejana. Está aquí, y afecta directamente a quienes han dedicado años —o incluso generaciones— a construir un patrimonio sólido.
Y no hablamos solo de pagar más. Hablamos de demostrar. De justificar. De prepararte para responder a una pregunta que cada vez más inspectores de Hacienda tienen en la punta de la lengua: ¿Puedes probar que parte de tu patrimonio está exento?
Un cambio de enfoque: de la planificación a la defensa activa
Muchas veces, cuando hablamos con clientes que tienen una holding, una empresa familiar o una SCR, nos dicen algo como:
“La estructura ya la tenemos montada, está todo bien.”
Y puede que así sea. Pero cuando preguntamos:
“¿Tienes cómo demostrarlo, con documentos claros, si Hacienda te lo pide?”
Ahí es donde suele aparecer el silencio.
Porque una cosa es tener la estructura, y otra muy distinta es tener las pruebas para defenderla.
Cada vez más empresarios y titulares de grandes patrimonios se encuentran con la misma situación: las exenciones fiscales existen, pero nadie te las concede si no puedes justificarlas.
No basta con decir que tienes una sociedad holding o que gestionas un grupo familiar. Hacienda quiere ver, y con detalle, que:
- Tus sociedades tienen una actividad económica real.
- Existe una gestión efectiva y no una simple tenencia de acciones.
- No estás usando una estructura pasiva para esquivar impuestos.
Y si no puedes demostrar esto con claridad, tu patrimonio queda desprotegido. No solo frente al ITSGF, sino también ante posibles sanciones o revisiones retroactivas.
Porque en fiscalidad no basta con tener razón. Hay que poder acreditarla. Con datos. Con papeles. Con coherencia.
Due Diligence: tu plan de defensa (y de ataque)
Aquí es donde entra en juego la Due Diligence. Tradicionalmente vinculada al mundo de las operaciones corporativas, hoy se convierte en un mecanismo clave para blindar tu estrategia fiscal.
En Suandco, ayudamos a nuestros clientes a utilizar la Due Diligence como un dosier de defensa fiscal. Un informe ordenado, técnico, comprensible y robusto, que no solo sirve para demostrar que cumples, sino también para anticiparte a cualquier inspección o requerimiento.
No se trata de preparar una carpeta “por si acaso”. Se trata de hacer las cosas bien antes de que sea necesario justificarlas a contrarreloj.
Lo que debería incluir tu Due Diligence si quieres estar tranquilo
La experiencia nos ha enseñado que lo que marca la diferencia no es tener una montaña de documentos, sino saber exactamente qué incluir y cómo presentarlo. Algunos puntos esenciales:
- Una estructura clara del grupo, con organigrama y porcentajes de participación.
- Informes financieros de cada entidad participada, con evidencias de actividad económica.
- Documentación sobre la toma de decisiones: actas, informes de dirección, contratos.
- Evidencias del vínculo funcional: retribuciones, funciones directivas, dedicación efectiva.
- Justificación del reparto de beneficios, reinversión o planificación patrimonial.
Cuando todo esto está bien organizado, no solo reduces tu exposición al ITSGF. También fortaleces tu estrategia a largo plazo y alineas tu estructura con tu planificación sucesoria.
*Puedes ampliar esta información y acceder a una checklist práctica en nuestro artículo sobre cómo acreditar ante Hacienda las exenciones fiscales de una holding empresarial.
“¿Y si viene Hacienda?” → Entonces estás preparado
Este es el punto de inflexión. Porque cuando tienes tu dosier hecho, puedes respirar tranquilo. No importa si llega un requerimiento o una inspección. Estás listo. Tienes la tranquilidad de saber que puedes demostrar cada exención con documentos, fechas, decisiones y cifras.
Y esto no solo evita sustos. También ahorra tiempo, recursos y desgaste emocional.
Porque —y esto lo sabemos por experiencia— no hay nada más costoso que tener razón y no poder demostrarlo.
¿Y si todavía no has empezado?
Entonces el mejor momento es ahora.
La mayoría de nuestros clientes llegan con esta frase:
“Ya lo tenía pensado, pero nunca encontraba el momento.”
El problema es que, cuando llega la notificación, el tiempo ya no está de tu parte. Por eso trabajamos con una metodología que prioriza la claridad, la eficiencia y la anticipación. No se trata de hacer montañas de papeles, sino de recopilar justo lo necesario para blindar tu posición.
Y si te sientes abrumado, no te preocupes. Es normal. Lo importante es tener un plan. Y nosotros te ayudamos a construirlo paso a paso.
Asesoramiento fiscal para quienes saben lo que está en juego
Hay algo que todos nuestros clientes tienen en común: no llegaron hasta aquí por casualidad. Han tomado decisiones complejas, han asumido riesgos, han construido algo valioso. Y saben que protegerlo no es una cuestión de trámite, sino de visión.
En Suandco entendemos lo que hay detrás de cada estructura patrimonial. No vemos cifras ni balances: vemos historias, familias, legados. Por eso no ofrecemos soluciones estándar. Lo que hacemos es acompañarte con rigor, con estrategia y con el mismo compromiso que tú has puesto en levantar tu proyecto.
Porque cuando Hacienda llama a la puerta, no basta con tener razón. Hay que demostrarla. Y cuando el entorno fiscal se vuelve más exigente, no vale cualquier asesor. Necesitas a alguien que no solo conozca la normativa, sino que sepa cómo aplicarla a tu realidad, cómo anticiparse a los riesgos y cómo convertir la defensa de tu patrimonio en una ventaja competitiva.
Llevamos años trabajando al lado de quienes no se conforman con hacer lo mínimo. De quienes entienden que la tranquilidad fiscal se construye con criterio, con preparación y con un plan. Si tú también lo ves así, estamos aquí para ayudarte.
Si ese también es tu enfoque, hablamos cuando quieras. Contáctanos.
